Qué será, será... ¿niño o niña?

En la época de mi madre, las ecografías ni existian así que tocaba esperar hasta el dia P (de parto). En mi época, se empezaban a estilar las ecografías 3D y ahora, parece ser que lo último son las ecografías "emocionales", esas en las que puedes ir con toda la familia a ver la carita del bebé y empezar a sacarle parecidos... que si la nariz de papá, las orejitas de mamá... sin temer que te echen de la consulta por llenarla de babas al ver a tu bebé que en realidad se parece más a un alien, siendo realistas.

Pues bien, acabo de descubrir lo más cool en fiestas prenatales y no, no me estoy refiriendo al típico Baby Shower, que poco a poco va calando en España.

Vamos a hablar de las Gender-Reveal Party, o lo que es lo mismo (pero no tan cool en español) las fiestas "¿niño o niña?".


Sí, ya sé... es una traducción un poco libre pero la verdad es que no he encontrado ninguna mejor... ¿alguna idea?


Pues bien, este tipo de fiesta es el último grito en New Yor y alrededores (o sea, en los USA de toda la vida) y se trata nada más y nada menos que de organizar un fiestón con todos los amigos y familiares de los futuros papás para que al más puro estilo de los Oscar de Hollywood podamos saber el sexo del bebé.

El proceso es bien simple: hacia la semana 20 de embarazo, la mamá se hace la ecografía de rigor en la cual ya se puede saber con bastante exactitud el sexo del bebé. Pero en lugar de que sea el médico el que te lo diga ahí, con nocturnidad (recordad que el cuarto de ecografías está oscuro) y con alevosía y a bocajarro, éste guarda el ansiado resultado en un sobre que se entregará sin abrir al señor pastelero.

¿Y qué pinta el pastelero en todo esto? Pues mucho, claro. Y más ahora que están de moda los cupcakes y todos esos dulces tan elaborados y en ocasiones hasta rococós.

El señor pastelero es el encargado de custodiar el gran secreto hasta que al cortar la tarta que nos prepare para la party sepamos si es azul o rosal.

Y ahora viene lo bueno, los papás más cool se encargan de organizar la fiesta que desvelará el sexo del bebé ante todos sus allegados.

Para ello, desplegarán sus mayores habilidades demostrando que el título de "Trendy Parents" hay que empezar a sudarlo desde los primeros meses de embarazo y dejar el listón muy alto para las siguientes parejas de amigos (porque sabemos que esto de los embarazos es contagioso y en cuanto se preña uno, al final caen dos o tres más, es lo que yo llamo efecto viral).

Así que es la hora de sacar rollos y rollos de washi-tape y todas las ideas posibles de Pinterest para decorar la casa con banderines, blondas, posavasos, tarjetas recordatorios... hasta tarjetitas para hacer las quinielas previas al desenlace del misterio.

Y tachánnnnn! por fin descubrimos si el bebé será niño o niña... eso si el señor pastelero no se confunde, ¿os imagináis la cara de los papás el día del nacimiento?

Por cierto, no  hay que olvidar que para que la fiesta sea más cool todavía, hay que tuitear y actualizar el status en Facebook y si es posible retransmitirlo en streaming, no vaya a ser que tu tia-abuela que está en el pueblo se pierda tan magno evento.

 

No sé vosotros, papás chulos y mamás cool, pero yo, la verdad, es que no tendría la paciencia necesaria para esperar a la fiesta para saber el sexo del bebé, de hecho en mi caso desde la primera ecografía ya estaba preguntando si se veía algo (y se vio, claro que se vio! para algo parí un niño melón molón) pero hasta entonces estuvimos haciendo nuestras quinielas.

Y vosotros, ¿hicistéis quinielas sobre el sexo del bebé? ¿Quién gano? Animaos a contarnos vuestra experiencia. Os esperamos!